Antiguamente en Europa las familias de clase noble ofrecían un baile para la sociedad con el fin de darse a conocer y mantener su estatus. Las buenas familias se encontraban y disfrutaban de su encuentro social, de sus muy estilizados bailes en grupo y de su frivolidad. Estos eventos sociales representan el origen los bailes de salón.

Cada año los bailes de salón aumentan su popularidad gracias al montón de reality shows dedicados a ellos y a las interesantes competiciones internacionales. Por ello, los fines de semana dedicados al baile de salón cada vez son más populares.

Varios son los objetivos de los bailes de salón que se organizan los fines de semana, principalmente se llevan a cabo para el disfrute, la sociabilización entre bailarines y para demostrar la pasión por el baile. Mas no es sólo eso, también la expectativa de las competiciones motivan estas prácticas consecuentemente.

En estas competencias se upaso dobletilizan una decena de bailes clásicos. En el caso de los bailes latinoamericanos tenemos a la rumba, samba, el paso doble, el swing y el cha cha cha (actualmente sólo se le llama cha cha), mientras que en el baile de salón estándar tenemos a el vals, tango, foxtroy y el quickstep.

Para quienes asisten a los fines de semana de salón todos estos ritmos son muy comunes, bien sea para competir o para tan solo disfrutar de un rato agradable dentro de un espacio perfecto para la ejercitación saludable y la interacción social. Cada vez es más común que jóvenes se integren a este tipo de actividades, dejando de lado la creencia de que esta práctica es solo para adultos.

Gracias a la creciente popularidad de los bailes de salón se pueden encontrar academias en todas partes, con la finalidad de ampliar la cantidad de bailarines y propiciar encuentros agradables los fines de semanas, llenos de trajes brillantes, buena música, un ambiente festivo y elegante. Este tipo de reuniones sociales tiene un atractivo que se mantiene cada fin de semana.