Los orígenes del flamenco datan de hace muchos años cuando España creaba comunidades en el América y de allí trajeron algunos pasos y música propios de bailes de América Latina. No fue hasta el año 1980 cuando fue incluido en los conservatorios musicales como una opción de estudio, y desde allí partieron historiadores y musicólogos a investigarlo más rigurosamente.

Se cree que el flamenco originalmente solo constaba del canto, luego la guitarra flamenca, el zapateo típico y las palmas lo acompañaron. La época dorada del flamenco estuvo comprendida entre los años 1869 y 1910, en donde tuvo presencia en cafés como nueva tendencia para el entretenimiento público. Guitarristas al tocar este ritmo ganaron una buena reputación, contagiando a propios y ajenos de su energía y romance.

El baile flamenco es una danza expresiva, colorida y hermosa. Los atuendos que utilizan sus bailarines están llenos de llamativos tonos y remolinos en las faldas de las damas que van en colores como el verde, rojo o lavanda.

Los vestidos de las damas son los más vistosos, una serie de volantes hechos en tela o con encaje liso van en diferentes niveles envolviendo el cuerpo de la bailadora como una sirena. Los zapatos tienen un estilo simple hechos en terciopelo o cuero y un buen tacón medio, además pueden incluirse en el atuendo accesorios como castañuelas o un chal.

El vestido perfecto para bailar flamenco dressflamenco debe abrazar de forma ajustada a la bailarina cerca de las rodillas, permitiendo un buen desplazamiento en sus movimientos. Los volantes de la falda deben ser un poco recatados, y el largo de la falda bien a medida para no tener contratiempos a la hora del zapateo, a pesar de que siempre la bailarina acostumbra sostenerla con sus manos para hacerlo. La elección del color debe ir a tono con el espíritu del baile, colores alegres y brillantes, los zapatos ajustados a ese color para tener la combinación perfecta que este baile se merece.