El Jive y la Samba son unos de los géneros musicales del baile de salón, su estilo musical y forma de bailar marcan diferencias puntuales entre ellos, pero tienen en común la sensualidad y el ritmo.

El batuque, la embolada y el catarete conforman la mezcla de bailes sudamericanos que compusieron la samba, practicados por los esclavos que fueron comprados en el siglo XVI en Portugal. El batuque fue uno de los más populares, y eso le valió una declaración como baile ilegal. Estos bailes eran considerados vulgares por los europeos, por lo que con el tiempo la danza se fue modificando hasta que la reconocieran como adecuada.

La samba que se baila en los carnavales es diferente a la samba de salón. La primera se baila con un ritmo fuerte en donde sus principales movimientos son caminar, dar pasos laterales y un imponente movimiento de caderas. En el caso de la samba de salón los jueces se encuentran en la búsqueda de precisión en los pasos: la volta, el rollo de samba y el botafogo, en donde la extensión de los brazos hacia los lados, la cabeza hacia atrás conforman la postura y elegancia ideal del baile.

Por su parte el Jive es considJiveerado el baile latino más rápido, se cree que sus orígenes tienen lugar en Nueva York en la zona de Harlem o en el sureste de los Estados Unidos. Este ritmo tiene influencia del Rock, Lindyhop, el swing afroamericano y el Boogie. Cuando los bailarines se pierden en él pareciera que sus piernas flotaran por el aire, más sin embargo, la verdad es que mantienen los pies muy juntos. Para bailarlo se utiliza por lo general la música Ragtime.

En ambos casos, ver bailar la samba y el jive es un espectáculo de calidad garantizado, estos ritmos llenos de alegría y estilo arrasan en la pista contagiando y enamorando a cualquiera.